San Pedro Nolasco,
padre y fundador de la Familia Mercedaria,
tú viste el rostro del Señor en los cautivos,
oprimidos y perseguidos, tú sentiste,
en tu propio corazón el peligro grande
de todos ellos al perder la fe.
Concédenos descubrir, amar y servir
a los cautivos de hoy
y ayúdanos a vivir
el espíritu de Jesucristo.
Redentor del hombre, para que mediante
la entrega de nuestra vida
liberemos a nuestros hermanos
de cuanto los oprime y
los conduzcamos a la libertad de los hijos de Dios.

Amén

El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.